jueves, 12 de junio de 2014

Un Grande


2016


Vicecomodoro 
Mario Luis OLEZZA
Defensor del :
Espacio Aéreo Antártico Argentino.
 Es el referente antártico de mayor prestigio en la Fuerza Aérea Argentina. 
El Vicecomodoro Mario Luis OLEZZA, nació el 25-FEB-1929 en la ciudad de Buenos Aires y perdió su vida a los 48 años de edad en un  trágico accidente de aviación el 03-JUN-1977, en la localidad de Virreyes,de la provincia de Buenos Aires. Cursó los estudios secundarios en el Colegio Nacional Buenos Aires.
 En esos históricos claustros cimentó su vocación ciudadana y su ilimitada fantasía que se elevó hacia los espacios.
Ingresó a la Fuerza Aérea Argentina en la Escuela de Aviación Militar el 01-MAR-1947, cuando tenía 18 años de edad y a fines del año 1950 egresó con el grado de Alférez.
Fue quién prácticamente impulsó la actividad aérea en la Antártida, programando y ejecutando planes de instrucción sobre el glaciar Upsala, entrenando a tripulaciones en las operaciones aéreas en hielo y nieve.
Efectúo varios cruces al pasaje de Drake en aviones Douglas C-47, cumplió misiones de búsqueda, rescate y reconocimiento en la primera expedición terrestre al Polo Sur; llegó al Polo Sur y de allí continúo hacia el norte en vuelo transpolar. Como Jefe de la División Antártica realizó importantes trabajos con visión de futuro.
Prestó servicios en distintas unidades aéreas y organismos de la Fuerza Aérea Argentina, destacándose como alumno en los cursos de la Institución.
Siendo un joven oficial, entre los años 1951 y 1955, mientras prestaba servicios en el Grupo 2 de Caza, pudo concretar sus sueños de volar en los históricos aviones "Gloster Meteor IV", primeros aviones de reacción de la Fuerza Aérea Argentina.
En 1962, fue ayudante del Jefe de Estado Mayor General, jefe accidental de la División Antártica, y jefe de las operaciones "Upsala", "Meteoro" y "Sur". Intervino en la planificación y ejecución de las tres operaciones aéreas.
Creó en el glaciar Upsala, provincia de Santa Cruz, el Centro de Entrenamiento Pre-antártico de la Fuerza Aérea Argentina, para realizar operaciones en el hielo continental argentino, donde se formaban las tripulaciones para operar en la Antártida con esquíes.
Con esta capacitación por primera vez en la Fuerza Aérea -en 1962- con un avión Douglas C-47, matricula TA-33, anevizaba en un glaciar en la Antártida, después de haber volado entre Río Gallegos y la Base Antártica Matienzo, penetrando hasta los 78ºS.
Intentaron el primer vuelo transpolar de la historia Antártica, pero el 10-DIC-1962, mientras decolaba desde la Estación Científica Ellsworth hacia el Polo Sur se accidentó el avión, incendiándose y destruyéndose totalmente.
En ese accidente ayudó a evacuar tripulantes y pasajeros rezagados por la desesperación y fue el último en abandonar el avión sufriendo varias quemaduras. Recibió la plaqueta por "Hechos Sobresalientes de la USAF" y una felicitación del Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Argentina, por: "el ejemplar proceder en el accidente del TA-33, al permanecer en su puesto de Comandante de Aeronave, a pesar del fuego a bordo".
Además recibió los títulos de Expedicionario al Desierto Andino (EDA), Expedicionario al Desierto Blanco (EDB) y la plaqueta del Ejército por el Primer Servicio de Transporte a la Antártida.
En el año 1963 prosiguió con los estudios, previsiones y planificación de operaciones aéreas hacia y en la Antártida Argentina.
Al mismo tiempo publica artículos en la revista "Aeroespacio"; algunos relacionados con la Antártida y otros con la ubicación de las Fuerzas Armadas en el problema geopolítico e histórico argentino.
En 1964, planificó y ejecutó las operaciones "Glaciar" y "Matienzo" en Upsala y en la Antártida respectivamente, cuyo objetivo era determinar la factibilidad de concretar el vuelo transpolar con otro Douglas C-47, el TA-05.
Fue ayudante del Secretario de Aeronáutica y Jefe de Prensa de la Fuerza Aérea Argentina.
A requerimiento del Ejército Argentino, en el TA-05 trasladó desde la Base El Palomar a la Base Belgrano, al entonces Coronel Jorge Edgard LEAL, donde inició la travesía polar de nuestro Ejército Argentino, que arribó en patrulla terrestre al Polo Sur el 10-DIC-1965 en memorable hazaña.
Se concretó también el traslado de todo el equipo de personal y material para el primer lanzamiento de cohetes "Gamma Centauro" en la Antártida.
En apoyo a al expedición terrestre al Polo Sur, instala un depósito de víveres y combustibles en la meseta antártica a los 84ºS.
Comandó la Primer Escuadrilla Aérea al Polo Sur, utilizando dos aviones monomotor DHC-2 "Beaver" (matrículas P-05 y P-06) y un avión bimotor (con turbina a reacción en su cola), el Douglas C-47, matrícula TA-05; continuando su vuelo transpolar con rumbo norte hasta la estación McMurdo de los Estados Unidos, ubicada del lado opuesto al Sector Antártico Argentino, a orillas del mar de Ross.
Por esta tarea recibe felicitaciones de dos presidentes de la Nación; del Congreso Nacional, del Ministerio de Relaciones Exteriores y de la FFAA.
En la Campaña de Verano 1967/68 fue Jefe del Componente Aéreo en la Campaña Naval Antártica, a bordo del rompehielos General San Martín (Q4), abasteciendo desde un témpano a la deriva la Base Aérea Teniente Matienzo que estaba en emergencia, utilizando por primera vez en una misión en la Antártida los helicópteros Bell UH-1H, lo que permitió continuar la actividad en dicha Base.
Durante el año 1969 fue Comandante del Grupo Aéreo de Tareas Antárticas, planificando y ejecutando la Operación "Marambio", participando el 25-SET-1969 del primer aterrizaje con ruedas en la Antártida, con el avión DHC-2 Beaver con sistema de esquí-rueda, cuando la precaria pista que estaba construyendo la Patrulla "Soberanía" tenía solamente 300 m de longitud.
El 27-SEP-1969, al mando del Douglas C-47, matrícula TA-05, realizó la misma proeza cuando esta pista tenía solo 400 m de longitud.
Recibió el Premio "Mayor Luisione"; el premio literario "Pampero" por Historia Espacial; y el Distintivo Antártico de la Fuerza Aérea, por mérito especial.

El 02-ABR-1971 se retiró de la Fuerza.
Desde entonces, luchó por hacer oír su verdad.

Radio Nacional difundió su permanente sueño antártico.
Su empuje abrió al país la última ruta aérea.
Fue presidente del Aeroclub Argentino, director de Radio Nacional, poeta, escritor, periodista, locutor radial y continuó viviendo su pasión de volar, hasta el 03-JUN-1977, fecha en que perdió la vida en un accidente de aviación en inmediaciones del conurbano bonaerense.
Alguna vez dijo:
  
"La fantasía es la madre de las realidades futuras.

El vuelo es un ejemplo claro y positivo de esa fantasía hecha realidad.
Cuando se pierde la ilusión, se pierde la esperanza y con ello el futuro.
Se derrumba el presente y se hace inútil el pasado".
Afirmaba un cronista de Clarín en una nota de despedida al Vicecomodoro (R) Mario Luis OLEZZA:

"Era un argentino de esos que no se reponen, que dejó huella."
No quiso velatorio ni honras fúnebres, una decisión que evidenciaba su desdén por las superficialidades del mundo.


Fue un Caballero del Aire, defensor del espacio aéreo antártico argentino, y fue el precursor y artífice del vuelo transpolar.

El 23-ABR-2005 se inauguró una plazoleta en su homenaje en el Aero Country Club de General Rodríguez.

El 12-JUL-2008 se le dió al aeródromo de Zapala, provincia de Neuquén el nombre de "Vicecomodoro Mario Luis OLEZZA".

sábado, 1 de marzo de 2014

Antartrda Argentina


2014


Boletín del Proyecto Antawa 
Edición Especial
Uniendo a los amigos de la Antártida. 

Relato sintetizado, extraído de los apuntes de mi Diario Personal, que llevaba cuando inverné en la Base de Ejército Argentino “Esperanza” Año 1969.
Recordando..... 
El día 22 de Julio del presente año 2006 se cumplieron 37 años de la Patrulla que realicé estando invernando en la Base de Ejército “Esperanza”.
Salimos el día 22 de julio a las 08,25 horas. Regresé a la misma el 31 de Octubre a las 10,45 horas. cumpliendo 101 día fuera de ella y realizando tareas como Topógrafo y de Geodesia Astronómicas
Determinación de puntos Trigonométricos de 1er orden en distintos lugares de la Tierra de San Martín, por medio de observaciones de estrellas.
La patrulla estaba compuesta por el suscripto como Jefe de Patrulla, Sargento Primero de
Infantería Fernando Matheu, Sargento Primero Mecánico Motorista Carlos Illianes y Sargento de Infantería Topógrafo Silverio Rodríguez.
Al igual que todas las patrullas que nos antecedieron y precedieron, nuestro habitat natural fueron los refugios instalados sobre nuestra ruta de marcha, a la intemperie, utilizando las pequeñas carpas de la época o donde nos sorprendiera un amigo común de los patrulleros.
Los temporales o toda las otras variedades de contratiempos meteorológicos a que nos tenía sometido esta niña tan bonita y caprichosa que se llama Antártida.
Medio de traslado: dos vehículos Snow Cat, con trineo de arrastre, dos trineos “Banana”
y los consabidos skies, que nunca aprendí a usar, siempre frenaba con la “cola”.
Y así me vieron mis amigos y camaradas de la Base cuando regresé.
Con esa manera tan especial dedemostrar sus afectos que tiene el antártico. Colgaron de la puerta de mi dormitorio ese hermoso presente de amistad y que he guardado con mucho cariño, en honor a cada uno de ellos.

Edición especial:

Relato sintetizado, extraído de los apuntes del Diario Personal, que llevaba Edie Duré, cuando invernó en la Base argentina “Esperanza” en el año 1969. 
Con autorización del Autor. 

Como práctica a lo que sería nuestra gran experiencia en el Continente Blanco, había realizados algunas patrullas, de las manos de Antárticos experimentados y veteranos del Polo Sur, como lo eran el Cabo 1ro Carpintero,"Manco" Alfonso, Sargento Ayudante del Arma de Artillería, Topógrafo Roberto Humberto Carrión y el Teniente 1ro, Arma Comunicaciones, Adolfo Goetz, unos verdaderos grandes en la epopeya de la afirmación de nuestra Soberanía en el sector Antártico Argentino.
Yo siempre digo de estos señores, que son unos hidalgos caballeros sin armadura, que recorrieron y fueron pioneros de la brava Antártida, junto a otros bravos antárticos, que escribieron con su
sacrificio la Epopeya Antártica.
Con ellos, participaba en patrullas, a la Tierra de “San Martín” o Península “Antártica” o a refugios
cercanos como el Martín de GÜEMES; a sólo 12 Kms. de la Base, que con tiempo bueno resultaba un hermoso paseo, por el imponente MonteTaylor, con su blanca cresta apuntando al firmamento y que circundaba parte de la ruta al refugio con el nombre del Héroe de Salta.
El "Glaciar" con su vista al mar y que servia de pista de aterrizaje de los aviones que llegaban del
Continente o de Bases cercanas como Petrel.


De izquierda a derecha:
Sargento Conductor Motorista
Mario Alberto Jerez.

Sargento 1ro de Infantería Nicolás Suarez,
Teniente 1ro de Comunicaciones Adolfo Goetz (*)
Experimentado antártico, primer Jefe de la Base Doctor Sobral.
Fundada el 02 de abril de 1965

La "Pampa del Colchón", el azul del límpido cielo, que aparte del conocimiento de la zona, era de aprendizajes para las patrullas futuras que teníamos previsto realizar.
Aprendí que estas patrullas, se diferenciaban sustancialmente de las consabidas maniobras que se realizan en el Continente firme.
En la Antártida, el olvido de los fósforos o del combustible, o no preparar el cofre con los víveres de acuerdo a lo que establece el "Manual del Antártico", que dice entre otras cosas muy importante lo siguiente:
"Cofre de racionamiento: 30 días una persona, dos personas 15 días".
Estos olvidos pueden significar la muerte o un gran dolor de cabeza.
Con los integrantes de la Patrulla y con el asesoramiento de los camaradas veteranos,
(Carrión, el Manco,
el Suboficial Mayor José Manuel González,
el Sargento Ayudante Canosa,
Sargento 1ro, Mecánico Radiotelegrafista
César Bernardino Centurión, 
Sargento Luque,
Sargento 1ro de Infantería Nicolás Suárez), revisábamos la cartografía y estudiábamos las distintas rutas, las principales con el invierno
encima, y por supuesto las más seguras y las de alternativas, en el caso de que la patrulla se extendiera más de lo previsto y fuera sorprendida por la llegada de algún frente cálido, que derritiera los puentes de las grietas, o pusiera "gomosa" la superficie de la "Bahía Dusse", especialmente al
regresar por la misma ruta.

El día 9 de Julio, fecha Patria, festejamos con el izamiento de la Bandera Nacional, el Canto del Himno Nacional Argentino y un rico chocolate caliente con facturas que habían preparados el Sarg Cocinero Juan Carlos Villarroel y su Ayudante, el Cabo 1ro de G.N. Alfonso Alberto Franzoy.
Fue una ceremonia sencilla, pero muy emotiva, porque allá lejos, en el Continente Blanco, los héroes de Mayo y de Nuestra Independencia, eran recordados en todas las Base que nuestro País tiene en el Sector Antartico.
No importaba el frío o las inclemencias del tiempo, nuestros Próceres recibían su merecido homenaje de hombres que cumplían el Sagrado deber con la Patria, que era la de reafirmar la Soberanía Nacional en el Territorio Antártico.
Nos emocionaba ver subir la bandera al tope del mástil, cantando la marcha "Aurora", verla ondear
pesadamente porqué había nevada y al poco tiempo nuestra enseña patria, estaba rígida, congelada, iluminándonos con sus colores celeste y blanco, como queriendo decirle al cielo, "ya que tú no te muestra, aquí estoy con tus colores".
La salida estaba prevista para el día 22 de Julio de 1969, en plena temporada invernal.
Ello nos brindaría mayor margen de seguridad.
Los puentes de hielo sobre las grietas estarían más sólidos, cubiertos por espesas capas de nieve endurecida, lo que facilitaría nuestro desplazamiento en la navegación.
El día sábado 19 de julio, sale una patrulla adelantada con dos trineos tirado por perros, comandada por el jefe de la Base, Teniente 1ro Cesar Veronelli, el Cabo 1ro Alfonso, Oscar Roberto, (el Manco Alfonso), experimentado Antartico (*) y conductor de trineo tirado por perros.
El Cabo 1ro Rodríguez, Víctor, Mecánico de radio y el Sarg. Mecánico Motorista Gabriel Luque, para explorar la Bahía Dusse, ya que con las temperaturas altas que se han dado en el Sector, los hielos posiblemente se encuentren agrietados en la parte de mar congelado.
Ellos eran la avanzada que controlaría el estado de nuestra ruta hasta el Refugio "Cristo Redentor", que se encuentra en la margen opuesta de la Bahía "Dusse".
Los integrantes de la patrulla, aparte del suscripto, eran: Sargento primero de Infantería, Fernando Ángel Matéu, conducía el Snow Cat guía cono navegante.
Yo iba de acompañante y como Jefe de patrulla. Sargento primero Mecánico Motorista Carlos Eduardo Illanes, conducía el segundo vehículo,
acompañado por mi amigo y hermano de siempre el Sargento de Infantería y Topógrafo Silverio Rodríguez, al que todos llamábamos cariñosamente "Pichichú". 
Los vehículos llevaban trineos de arrastre y víveres y combustible para 60 días.
El día de la partida, se realizó como estaba previsto, el 22 de julio de 1969, la Base, temprano cobró vida, los vehículos estaban dispuestos para la marcha con dirección al glaciar.
Eran dos de los llamados "Gatos de la Nieve", con su correspondiente trineo de arrastre, cargado con los elementos necesarios para estar treinta días, realizando diversas tareas como ya se mencionó, de geodesia Astronómica,
debíamos realizar me diciones de estrellas en tres puntos diferentes de la helada sabana blanca, que cubría la superficie de la “Tierra de San Martín".
El Cerro "Olga", El Cerro. "Bardas Coloradas" y otro en la proximidad del Refugio "Cristo Redentor"
Todos colaboraban y nos deseaban suerte, con abrazos emocionados nos despidieron y en esos rostros curtidos por el implacable clima antártico, cubiertos por espesas barbas, se alcanzaban a percibir algunos ojos húmedos, imaginaban lo duro de nuestras tareas, y los innumerables sacrificios que deberíamos realizar, sin contar de los peligros diarios a los que estaríamos expuestos. 
(Extravío, grietas, viento blanco, temporales), sólo, serian algunos.
Ellos, veteranos de varias campañas, bien que lo sabían y nos acompañaban con buenos deseos e intenciones.
¡Antártida, cómo cambia a los hombres! 
Que hasta yo sentía un nudo en la garganta.
Muy temprano con la Cruz del Sur, sobre nuestras cabezas, siendo las 8 y 25 horas, salimos de patrulla a efectuar las determinaciones astronómicas de los puntos topográficos.
Así, emprendimos la marcha hacia lo desconocido.
Los perros atados a la maroma, también nos despedían con alegres ladridos, ellos nos reconocían, pasábamos bastante tiempo junto en la tarea de alimentarlos y cuidarlos.
Eran muy cariñosos y ese afecto nos reconfortaba y nos ayudaba, hoy se dice que es una buena terapia el afecto de los animales.
Por la experiencia obtenida en el Continente Blanco, creo que no se equivocan.

Quiénes tuvimos la suerte de conocer y tratar a esos nobles y bravos animales, los perros antárticos.
Sabemos de su afecto y de su lealtad.
¡¡Cuántas vidas se salvaron en las patrullas por confiar en ellos!!
A medida que avanzábamos, en lenta marcha, el segundo vehículo pisándole las huellas al primero, íbamos descubriendo un paisaje hermoso, inigualable, daba la sensación de estar en otro planeta, ¡no, en otro lugar del planeta!.
En la primera jornada, hicimos doce Kms. ¡¡¡Una barbaridad!!!

Llegamos a las 10,00 horas al refugio Martín de Güemes, (63°30´ Latitud Sur. 57°10´ Longitud  Oeste) atravesando la "Pampa del Colchón", nombre que ha recibido, por la gran cantidad de nieve que en ella se deposita, cambiando al igual que otros lugares de la Antártida, la toponimia del lugar,
solamente de un mes a otro.
Este refugio, bastión de la Soberanía Argentina en el Continente Blanco, no se diferenciaría sustancialmente de los otros refugio que encontraríamos a lo largo de nuestra marcha por la sabana helada de la Tierra de San Martín.
Era pequeño, no más de doce o quince metros de superficie, altura aproximada de dos metros a dos metros veinte centímetros, cuadrado, constaba de un pequeño hall de entrada que servía de cuarto de comunicaciones, cocina y estar.
Esta se comunicaba con un pequeño dormitorio que tenía tres pares de camas tipo cucheta.
El cielorraso, estaba cubierto por mantas cuartelera, y el piso supongo que seria de cemento, por que al momento de la visita el dormitorio tenia pié de hielo de unos 20 cm, que nunca pudimos eliminar.
Esta pequeña construcción estaba recostada sobre la falda de un pequeño cerro, que por supuesto y como no podía de ser de otra manera estaba recubierta de nieve y hielo.
En él, sabíamos buscar piedras con fósiles que contuvieran restos de una era tropical en la Antártida.
Al sur, una extensa planicie que se comunicaba con la Bahía "Dusse".
Al norte, pasando por la "Pampa del Colchón", el Glaciar y más allá la "Base de Ejército Esperanza", que por mucho tiempo no veríamos.
En la "Pampa del Colchón", observé un fenómeno de la naturaleza que no volví a ver en ningún otro lugar de la Antártida o el Continente.
Las nubes que eran parte del cielo límpido y azul radiante, tenían formas por demás raras, parecía que se reflejaban en un gran espejo horizontal, daba la sensación de estar mirando dos cielos, las nubes tenían variadas formas y parecían que estaban opuesta por el vértice, por decirlo de alguna manera y relacionarlas con figuras conocidas de geometría, ya que tanto a la izquierda como a la derecha, abajo  o arriba, sus formas eran iguales y semejantes, de una blancura sin igual, algunas parecían rombos,
otras espirales, más allá algunas con apariencia de tromba marina y cuantas más que sería muy largo de enumerar.
¡Que espectáculo hermoso!. 
Solamente la Antártida en este bendito planeta puede brindar semejante vista.
En el refugio dejamos algunos víveres, levantamos dos tablones pasa grietas, a las 11,45 hs, seguimos nuestro camino dejando ese pequeño fortín antártico, bastión de civilización, enclavado en la hermosa y agresiva naturaleza del Continente Blanco.
A este refugio, ya lo hablamos visitado en el plan de práctica, mantenimiento y conocimiento de la zona circundante de la Base, y lo habíamos acondicionado para recibirnos en esta oportunidad, con los víveres renovados, combustibles y enseres varios.
El sol, por suerte nos acompañó durante su corta trayectoria de su órbita en el espacio, ya que pronto sería devorado por las negras fauces de la prematura noche.
En la Tierra de San Martín, zona de influencia de la Base de Ejército Esperanza, si bien las noches no tienen la duración de las Bases próxima al Polo Sur, sus días son bien cortos en invierno, la luz solar,cuando al astro Rey se hace presente, se daba desde las 11,00 a las 15.00 horas aproximadamente,a partir de esa hora la noche se adueñaba de la zona.
El sol realizaba su órbita diaria sobre el horizonte, lo que llamábamos órbita circumpolar.
No sin temor, cruzamos la Bahía "Dusse", congelada, en su mayor parte por hielo sólido en pleno invierno.
Su ancho era de unos 25 Km. de ancho por 17 Km. aproximado de largo (63°32´ Latitud Sur. 57°15´ Longitud Oeste)
Seguimos las huellas dejadas por los trineos tirado por perros.
Previamente la patrulla anterior, había tenido la preocupación de marcarnos la ruta, encontramos en la orilla de la Bahía una grieta enorme, donde según comprobamos se dio vuelta un trineo, gracias a Dios, sin consecuencias, a las 13,00 horas debemos desviar el camino porque las grietas no nos permiten pasar, los trineos pasaron por ser más liviano, a las 15,05 horas llegamos al refugio “Cristo Redentor” con los nervios en tensión, ya que Matheu, metió un pie en una grieta y quedó colgado, pudimos sacarlo con relativa facilidad.
Nos encontramos con la patrulla que nos precedió en el refugio Inglés "View Point”.
Próximo a él se encontraba otro refugio Argentino; el "Cristo Redentor", (63°33´ Latitud Sur. 57°22´ Longitud Oeste) en el cual, hicimos noche, junto a la patrulla de los trineos con perros, al mando del Jefe de la Base Teniente Primero de Caballería Julio César Veronelli, dando por finalizada la jornada.
Éste no se diferenciaba del Güemes, su superficie era de aproximadamente 12 mts2.
Como se ve, era pequeño, el dormitorio con las camas tipo cuchetas, cocina, unos poquitos muebles. 
El piso tenia "Pié de hielo" de aproximadamente 20 cm, duro como la roca granítica.
Su alacena estaba completa devíveres y tambores de combustibles en sus inmediaciones.
Estuvimos conversando hasta alta hora de la noche, los que quedaban, los integrantes de la Patrulla Nro 1. 
Nos daban mil y una recomendaciones, que trataba de retener y atesorar para cuando llegaran a hacerme falta, el "Manco Alfonso, insistía en que tuviera mucho cuidado con las grietas y en donde ponía el pie, que no dejáramos de escoplear, que no nos confiáramos de la Antártida, que es muy linda, que es muy cautivante, pero también muy traicionera y muchas cosas más, recomendaciones que a pesar del largo tiempo transcurrido, valoro y agradezco, por que el haberlas tenido en cuenta, permite que hoy relate esta patrulla y haber regresado sano y salvo a la Base.
El Jefe de la Patrulla Nro 1 y Jefe de la Base Teniente Primero Veronelli, nos desea suerte y éxito en nuestra misión y que tomemos todas clases de precauciones en la marcha.
Este Jefe, era y es un experimentado antártico.

La suerte nos seguía acompañando.

El día se presentaba hermoso en la tercera jornada, el día 23 de julio.
A las 09,30 después de desayunarnos, nos despedimos de la patrulla, comandada por el Jefe de la Base Tte. 1ro Veronelli, ellos quedarían en el refugio para realizar reparaciones y mantenimiento, esa era la razón de la presencia de Alfonso, para realizar trabajos de su profesión, carpintería, y también porque era el mejor conductor de teems de perros con que contaba la Base, por el manejo que tenia con los animales y en especial con el perro guía.
Con los deseos de éxito, nos despedimos con un fuerte abrazo con cada uno de la Patrulla Nro 1, e iniciamos la marcha hasta nuestro próximo lugar de trabajo.

Rumbo 240°

El astro rey, nos iluminaba y nos acariciaba con sus tenues rayos, que si bien, no evitaba que sintiéramos el rigor del gélido ambiente, nos hacía sentir muy optimistas.
El sol, se reflejaba en el amplio manto blanco y destellos de plata brotaban de los cristales de hielo, que impedían que fijáramos la vista en algo en particular, a pesar de llevar puestas las antiparras o anteojos oscuros, para atenuar los reflejos de la bruñida superficie.
A las 10,15 hs, ingresamos en la Cuesta "Paso Obligado" y empezamos a abrir bien grandes los ojos.
La zona en la que nos movíamos o navegábamos, era mala, algunas grietas se insinuaban y eso nos tenían preocupados, de tal manera que los vehículos avanzaban a paso de hombre, una suave pendiente ascendente se empezaba a manifestar, lo que hacia que el esfuerzo fuera mayor.
A los efectos de ir marcando el camino de marcha, iba "encordado", (atado al vehículo con una gruesa cuerda) al vehículo guía, "escopleando" o sea tocando a derecha, izquierda y al frente la zona próxima a pisar, con una vara de aluminio que tenia una pequeña paleta en la punta, llamada escoplo, si había una grieta disimulada y el escoplo se hundía, debíamos parar, el que tenía la misión de "escoplear", debía pararse en la zona dudosa y hacer presión con el pié primero y luego con pequeños saltos para determinar el grado de resistencia de la nieve hielo que cubría la grieta.
Si pasaba un hombre caminando sobre ésta, pasaba el vehículo, caso contrario no había más remedio que colocar los tablones para que éstos pasaran o a veces dar un largo rodeo para evitar la grieta.
La zona era de mucho cuidado, pero no por ello menos hermosa, estábamos caminando el famoso e imponente Antartandes (la cordillera Antártica ), el sólo pensarlo nos llenaba de orgullo, ya que pocas personas han tenido ese privilegio.

Muchos podrán decir, viajé a tal o cual lado del mundo y observé maravillas:  pero son pocos los que podrán decir;
"Caminé parte la Antártida, caminé algo de los Antartandes y me parecía que estaba en el Reino de Dios".
No se observaban grandes montañas rocosas, con sus imponentes picos nevados, como se podría suponer al estar navegando por esa zona cordillerana de la Antártida, y no se observaban, por que todas estaban cubiertas totalmente de nieve y nos permitía ascenderlas y descenderlas sin problemas con los vehículos, por que esta nieve era una especie de rampa que permitía el desplazamiento de los fabulosos "Gatos de la nieve".
Entre pico y pico (morenas) de estas montañas cubiertas, había grandes planicies totalmente cubierta de nieve, que los siglos y siglos han ido acumulando entre ellos, dando la sensación de estar en un sólido mar blanco, porque el blizzer o viento de superficie, levanta pequeñas crestas de nieve, que parecen olas congeladas al que llamamos sastrugi..
En la tarea de escoplear había reemplazado a mi amigo Silverio Rodríguez.
Siempre “encordado”.
A eso de las 12,10 horas pasamos cerca del cerro "Teodolito".
Al tomarme un respiro, dirijo la vista al frente, serian como las trece horas, llevábamos varias horas de marcha, era mi intención llegar con la patrulla hasta el próximo refugio "Abrazo de Maipo" (63º27´de latitud Sur y 57º30´de longitud Oeste), para hacer noche, armar las carpas, acondicionar los vehículos y preparar la cena, la única comida del día, aparte del desayuno.
Como decía, dirigí la vista en la dirección de la marcha, observando fascinado lo imponente del paisaje, (y sin descuidar las grietas, que eran enormes) y allá a lo lejos, casi al final del Cerro "Puntilla", distinguí unas "morenas", (piedras negras que emergen en la superficie cubierta de nieve, yo siempre he sostenido que eran crestas de montañas sumergidas en el hielo) y en sus inmediaciones unos puntos que se movían.
¡No! ¡No puede ser!. Posiblemente sea a causa de la reverberación, tan común en esas latitudes, -espejismo que le dicen -, dudé en principio, a pesar de que en ese entonces tenia muy buena vista, y lo comenté al resto del grupo.
Un coro de risas, recibí como respuesta.
¡Quizás me equivoqué! pensé, un poco abochornado.
Seguimos nuestro camino, atento siempre a él, pero sin dejar de observar el horizonte.

En cierta forma las risas estaban justificadas ¿a quién se le ocurriría pensar que en esa parte del mundo pueda haber seres vivientes, aparte de nosotros?.

Ni animales ni humanos.
Esto lo digo para conocimientos de aquellos que no tienen la suerte de conocer la Antártida, y más aún de haberla caminado.
Es un hecho totalmente inédito el que una patrulla, se pueda encontrar con otra, en la zona en la que se está navegando.
Con las Bases de las otras Fuerzas (Marina o Fuerza Aérea), no hay comunicación vía terrestre, solamente, a través del mar o aérea.
Con las extranjeras, no las había en la proximidad y la que se encontraba a más o menos mil metros de la Base Esperanza, estaba deshabitada y pertenecía a los Ingleses, “Trinity House”, se llamaba.
También por versiones de veteranos antárticos se le denominaba a esta Base inglesa “Base “D” y otro nombre que no recuerdo.
Serian como las catorce horas, el sol lentamente empezaba a                    desaparecer, tras el imponente cordón montañoso.
Allá a los lejos, nuevamente los puntos que se mueven, ya no tengo dudas, la visión con los prismáticos me lo confirma.

Son personas.

Comunico al resto de la patrulla lo que he visto, ya no hay risas, tratamos en lo posible de apurar el paso.
A medida que avanzábamos, apreciamos con más nitidez el contorno de las figuras sobre el faldeo de la montaña.
Comentarios diversos se suceden, interrogantes que quedan flotando en el gélido aire del Antartande. 
(Andes Antárticos), sabemos que la cordillera de los Andes, columna vertebral que forma frontera natural con el país vecino de Chile y Bolivia, se sumerge en el mar austral del Drake y emerge en la Península Antártica, con el que toma el nombre de “Antartandes”.
Patrulla Argentina, no podía ser, éramos los únicos fuera de la Base.
A medida que nos Íbamos acercando, divisamos un grupo de hombres, uniformes marrones, los nuestros eran de color naranja, gesticulaban, se movían inquietos alrededor de lo que parecía un arco y dirigían la vista en nuestra dirección. 
Ellos también nos habían visto, y a no dudarlo, se estarían haciendo las mismas preguntas que nosotros.

Me daba la sensación que también a ellos, les extrañaba nuestra presencia
Estaban reunidos, alrededor de una “pluma”, construida con pesados maderos y aparejos, esperando nuestro arribo.
Nos recibieron con expresiones de alegría y bienvenida.
Cuatro integrantes de la Base del Ejército Chileno Bernardo O'Higgins.
Después de las presentaciones de rigor, nos enteramos del motivo de su presencia en ese lugar - que por otro lado, estaba a la vista - un vehículo O Km. con su trineo de arrastre "fondeado” en una grieta profunda que posiblemente llegaría hasta el "infierno" y el vehículo había quedado suspendido
de un puente o balcón de hielo que tenia la grieta, que era de la que se denominan tipo “copa”, ancha arriba, y angosta abajo.
En este tipo de grieta, si se tiene la mala suerte de caer, existe una posibilidad de salvarse.
En la otra, de “V” invertida, angosta arriba, ancha abajo, las posibilidades son casi nulas.
Se encontraban distantes unos treinta Kms. de su Base.
Les convidamos unos mates, que no sabían tomar y que les cebaba Rodríguez, ellos nos convidaron con unos vasos de "néctar con pisco", muy bueno, pero sumamente peligroso en la soledad de la Antártida y más aún, cuando se sale de patrulla.
Las bebidas con el frío, no pierden su graduación alcohólica, pero suavizan mucho su sabor, lo que permite que se las ingiera con más facilidad, y en ello radica su peligro, porque adormece y el frío hace el resto.
Las explicaciones sobran.
Trataban de sacar en la forma más rudimentaria, músculo y algunos aparejos.
Un vehículo con su trineo de arrastre que se había "fondeado" en una grieta tipo "copa", (ancha en la boca, angosta en el fondo) hacía aproximadamente dos meses atrás.
Sin perder más tiempo, por que la noche avanzaba y debíamos aprovechar la poca luz del día que aún quedaba, disponemos ayudarlos, y nos pusimos mano a la obra, sacamos las cuerdas, las amarramos a los dos vehículos nuestros y con mucho entusiasmo y no poco esfuerzo, liberamos el "Snow Cat" O Km. 
Que estaba más próximo a la superficie, y que esa invernada estrenaban los hermanos chilenos.
La noche se había hecho dueña del lugar, y a pesar de que la señora luna nos proveía de bastante luz, porque se reflejaba en la brillante superficie cubierta de hielo y nieve, decidí, previa consulta con el resto del grupo, dejar la tarea para el día siguiente.
En el transcurso nos enteramos, de que estaban acampando al otro lado de la montaña, y que el traslado de la pluma, elementos de dormir, víveres y combustibles, habían sido traslados cargado en un trineo "banana" y a pie, por ello nos sorprendía no ver otro vehículo.
No querían arriesgar un segundo vehículo, en su intento por recuperar el “fondeado” en esa zona de grietas y de muy peligroso desplazamiento, como lo comprobaríamos más tarde.
Con la aclaración se diluyó nuestro interrogante, pero nos quedó un franco sentimiento de admiración por el enorme esfuerzo que les debe haber representado llegar con los materiales al lugar del accidente, distante aproximadamente dos horas del campamento Base.
La alegría y el agradecimiento demostrado por nuestros hermanos Chilenos, compensaron con creces nuestro esfuerzo.
Nos sentíamos reconfortados, haber podido ser útiles a nuestros semejantes en aquellas desoladas latitudes, ello colmaba nuestras humildes y más sanas aspiraciones.
La dotación chilena, pensaba con razón de que Dios existe, aún en aquellos lugares, porqué escuchó sus ruegos para solucionar un problema que era presente y se convertiría en un problema futuro, cuando regresaran a Santiago de Chile, con un vehículo menos y casi sin estrenar.
Para ellos, fuimos enviados por Dios, de otra forma, jamás lo hubieran podido sacar de esa cárcel de hielo y soledad, contando solamente con sus entusiasmos, una rústica y elemental "pluma y mucho pulmón".



Jesús dijo: 
”El Reino de Dios, está en tu corazón y en tu alrededor, y no en mansiones, palacios o templos de piedras y maderas.
Corta un pedazo de madera o rompe una piedra y ahí estaré”.

A las 14,00 horas del día 24 de julio y acompañado de una patrulla chilena, salimos en caravana hacia nuestro destino, el cerro "Olga".
A las 16,00 horas llegamos y nos dispusimos a armar el campamento, instalamos dos carpas, en una, me encontraba con Rodríguez, en la otra Illanes y Matheu, previo despedir a nuestros hermanos chilenos.
Trazamos una zona de seguridad en la proximidad de las carpas y la senda hasta el cerro que
utilizaremos como base de observación, con banderines rojos atado a las cañas coligüe, por que hay grietas profundas en los alrededores ya que nuestra tarea será realizada durante la noche.

El campamento parece una feria de gitanos, por el colorido de sus banderolas, y las carpas color
naranjas al igual que los vehículos y nosotros, el fondo blanco de la nieve lo hace resaltar aún más,
en verdad parece algo de película
Rodríguez, cocina un rico guiso, con dados de jamón cocido y arroz, después de "devorarlo", lavo los platos.
No era que él supiera cocinar, sino, que era más atrevido que yo para esos menesteres.
Un gran amigo Silverio Rodríguez, un buen hermano antártico, siempre dije de él, “Un manso con carácter, para acompañar a un arisco, como yo”.
Es buenos reconocer las buenas y las no tan buenas, que son patrimonios de la personas
Es de Caucete. Provincia de San Juan.
Siempre sabía decir que “Caucete, era el ombligo del mundo, todas las cosas importantes, sucedían ahí”, por supuesto a ¡partir de su nacimiento...!!!
Si alguién sabe algo de él, agradecido.
Muchos días pasamos en ese lugar, treinta y cinco días en total, para realizar tres mediciones o programa de estrellas completa (por cada una debíamos determinar la latitud, la longitud, la declinación y la hora de la culminación, se requerían 6 observaciones, tres antes de que culmine y tres después de que hubiera culminado y había que realizar las tres observaciones en la misma noche)
Nunca pudimos hacer dos observaciones de estrellas en la misma noche, por los temporales que sorpresivamente se levantaban y nos obligaban a abandonar las lecturas velozmente, guardar y asegurar rápidamente los instrumento en carpa que teníamos en el puesto de observación.
Nos costó mucho esfuerzo y frío realizar el trabajo a conciencia y completar el programa de estrella.
Ello serviría para mediciones de arranque futura y determinar puntos trigonométricos, que servirían como punto de apoyo para futuros vuelos fotogramétricos, como ya mencione   anteriormente.


Estábamos en el cerro que habíamos elegido como base de observación preparando los instrumentos para realizar lecturas de estrellas apenas oscureciera y las estrellas elegidas aparecieran en el firmamento por el Este, siendo las 13,50 horas, bajo con Illianes a preparar café, prender la radio y comunicarme con la Base, cuando siento los gritos de Rodríguez, indiciándome que vienen los Chilenos con dos vehículos.

El Capitán Carvacho y el Sargento 2do. Juan Marcarían Q. en uno, el Tte Roberto Valladares de R. y el Sargento 2do Misael Suárez H. en el otro.
Gran alegría entre todos, venían a buscarnos, a toda costa querían llevarnos a su Base.
Los Integrantes de la Base del Ejército de Chile O"Higgins", sorteaban muchos peligros e inconvenientes climáticos, para recorrer más de 30 km. y llegar hasta nosotros y ofrecernos su afecto y amistad y proveernos de verduras frescas, frutos del mar, de los que ellos tienen en abundancia y otros, como ser algunas latas de Pisco y Néctar (bebida sin alcohol, a base de variadas frutas, un manjar), como así también ese exquisito vino "San Pedrito", frutos de las mejores bodegas chilenas.

Esa distancia puede representar una jornada, si el día acompaña con sol radiante, libre de viento o ventisca o el consabido blizzer, (viento de superficie) o el famosos viento blanco, que permite una visual de apenas un metro, o si la patrulla es sorprendida por un temporal, tan frecuente e imprevisto, esta jornada se puede transformar en diez o quince días.
Ellos sabían de lo peligroso que podía ser organizar una patrulla para ir a visitarnos y a pesar de todo, lo hacían.
Nos apoyaron permanentemente mientras duró nuestra permanenciaen el Cerro “Olga”.
Demostrando con ello, que supieron ser agradecidos y solidarios, actitud, que valoré sobremanera..
Visitamos su Base y nos agasajaron, nos honraron con sus afectos y atenciones, poniendo de manifiesto la franca hospitalidad del hermano chileno.
Solamente el temple del hombre que ha caminado por esas inmensidades, que le ha permitido fortalecer su carácter, conocer su valor, podrá tener la humildad suficiente, para someterse con altura a la madre naturaleza y ser parte integrante de ella con mucho respeto y cariño.

Me despido de Uds. Con un fuerte y caluroso abrazo en Dios y en nuestras Patrias.
Muy atentamente:

Edie Daniel Duré:

Suboficial Principal (R.) Ejército Argentino
Especialista en Servicio Geográfico
Expedicionario al Desierto Blanco
edaniel_dure@yahoo.com.ar
edaniel_dure@hotmail.com.ar
antarticosargentinos@yahoo.com.ar
http://ar.geocities.com/antarticosargentinos/
Córdoba – República Argentina
******************************************
El señor Duré con enorme generosidad nos permite hoy brindár este relato de austera humildad, para mostrar lo que comunmente los medios periodisticos no encuentran de relevancia, y no disponen de espacio para estas notas, que solo llegan al corazón de personas que reconocen el valor inconmensurable de la vocación de servicio, de estos: por mi llamados, "MILICOS GAUCHOS", que siguen sumando sacrificios para la Historia grande de nuestra Patria, aunque los responsables de otorgarles los laureles correspondientes, sigan en una nube de gases malolientes, sin ver lo que ocurre.

El Director.

sábado, 22 de febrero de 2014

Antartida Argentina


2014



22 de Febrero.

1904.              2014.


Estimados compatriotas: Camaradas Antárticos:

En el recordatorio que hago, sobre el primer argentino que hizo' la Enseña Patria, en ese acto que dio inicio a la ocupación permanente por parte del país, desde aquel no tan lejano 22 de Febrero de 1904.

Vaya mi humilde y sincero homenaje para aquellos esforzados hombres, mujeres y niños, que abrieron rutas en nuestro Territorio Antártico Argentino.

Un fuerte y caluroso abrazo en Dios y la Patria.

El 22 de febrero de 1904, con la puesta del Pabellón Nacional, al tope del improvisado mástil, en la Isla Laurie del grupo de Islas Orcadas, nuestro país dio inicio a la ocupación permanente de la Antártida Argentina, debiendo destacarse que durante 40 años Argentina fue el único ocupante permanente del Continente Antártico, y que desde 1904 nuestra enseña Patria no ha dejado de flamear en Antártida.

Hugo Alberto Acuña, sostiene el pabellón Nacional en la Base de las Islas Orcadas
Año 1904

Recordando a un Pionero Antártico".

La mayoría de los argentinos desconocen quién es HUGO ALBERTO ACUÑA. 

Cuando se habla de la Epopeya Antártica, en muy pocas bibliografías se lo menciona.
 

A la historia de nuestra Patria la hicieron grandes hombres, como también gente sencilla, común, que no trascendió a la posteridad por sus hechos, o por sus sacrificios, simplemente se los recuerda como los héroes anónimos que hicieron posible tal o cual hazaña que permitió fortalecer los laureles de la Patria.

Hugo Alberto Acuña fue el primer argentino que izó la bandera de la Patria en el Continente Antártico, solamente contaba 18 años cuando fue enviado por el Correo Argentino a las Islas Orcadas para habilitar la primera Estafeta Postal. 

Fue en ese lugar que protagonizó un hecho trascendente de soberanía: izar nuestra Celeste y Blanca en territorio antártico el 22 de febrero de 1904.

En una desgastada libreta de tapas negras, con caligrafía casi elegante (recordemos que los empleados de correo, en ese tiempo, y los que eran telegrafistas, tenían, por regla general, una hermosa caligrafía), describe ese histórico momento y dice así: 

"A pesar del frío, vestimos traje de paseo, como en Buenos Aires. 
Hay 5 grados bajo cero. 
La Bandera asciende en el modesto mástil y comienza a flamear. 
Ya tenemos listo el pabellón azul y blanco
Ya estamos en nuestra propia casa…"

Si analizamos los recuerdos, de un joven de apenas 18 años, escrito de manera sencilla, vemos en ella el sentido natural de posesión de una parte del continente blanco, como parte de nuestro Territorio Nacional, por lo que fue la primera dotación de la Base meteorológica "Islas Orcadas del Sur", cuando expresa: 
"Ya estamos en nuestra propia casa".

La primera casa habitación, que fue hogar de esos esforzados hombres, fue una cabaña de apenas 14 metros cuadrados, construida con piedras, forrada con lona y con techo de cumbrera.
Continuando con su relato menciona en su diario personal: "Nuestra cabaña tiene dos ventanas pequeñas. 
Todo su moblaje es una biblioteca chica, una cómoda, una mesa, cuatro banquitos y cinco coys".

La madre naturaleza los tenía a mal traer, quizás porque los consideraba intrusos, quizás porque todavía no se habían integrado a ella.

La vieja y desgastada libreta de este adolescente argentino que participaba como pionero de la Antártida dice: 

"El 8 de marzo de 1904 el despertar fue poco feliz.
El mar, con olas gigantescas, violentas, deshizo una barranca de nieve que había contra la cabaña. 
El único bote estuvo a punto de perderse. 
El mar también se llevó la defensa de piedra que tenía la casa.

Diez días después terminamos el nuevo parapeto, hecho con grandes piedras que acarreábamos desde la montaña. 
Muchas veces hubo que interrumpir el trabajo por nevadas y vientos. 
El 4 de abril volvió la furia del viento. 
Se llevó de nuevo la muralla. 
Por momentos la cabaña quedaba cubierta por las olas. 
La temperatura había descendido. Estábamos enteramente mojados. 
Nuestra ropa pronto se cubrió con una espesa capa de hielo. 
La pared había quedado en pie, curiosamente, gracias a que las piedras estaban unidas por el hielo".

Este joven, primer Jefe de la Oficina Postal de Orcadas, en la Isla Laurie, que tenía una valija postal con formularios del correo nacional y un matasellos para anular las estampillas argentinas utilizadas por el personal del observatorio, vuelve a protagonizar otro hecho histórico el día 25 de mayo de 1904.

Dice: "El Himno resuena en una mandolina que también tocará la marcha de Ituzaingó. 
Es la primera vez que se conmemora la fecha patria del 25 de mayo debajo de los 60º de Latitud Sur".

La lectura de esa ajada libreta, único registro personal de un pionero antártico, legado a nuestros días, muestra anécdotas, vivencias y apasionantes descripciones del paisaje antártico.

Aquel jovencito que de pronto se hizo hombre en el gélido continente blanco, fue también un reconocido filatelista, y recordado en el año 1975 con un sello postal conmemorativo junto a los pioneros australes José María Sobral, Luis Piedrabuena, Carlos M. Moyano y Francisco P. Moreno.


Año: 1975

1er.Agente Postal Sr. Hugo A. Acuña

Radicado en bahía Blanca, el señor Hugo Alberto Acuña falleció en 1953 y sus restos descansan en el cementerio de esa ciudad.

Los integrantes de la primera dotación en la Base "Islas Orcadas del Sur" fueron: 

Edgard C. Szmula, 
Meteorologista; 
Hugo Alberto Acuña, 
Jefe de la Oficina de Correos; 
Luciano H. Valette,
 y los miembros de la expedición escocesa Roberto C. Mossman
William Smithque quedaría en la isla como cocinero.

Con este sencillo escrito he querido rendir un justiciero y merecido homenaje a un pionero antártico, a la primera dotación de valerosos hombres que iniciaron la ocupación permanente de nuestro Territorio Antártico Argentino y a todos los hombres, mujeres y niños, que años tras años, se suman a esa pleyades de patrióticos ciudadanos, que cumplen tareas en el Continente Antártico. 

Reafirmando con sus presencias nuestra Inclaudicable Soberanía en esa porción de Patria Blanca.

Edie Daniel Duré
Suboficial Principal (RE) E. A.
Expedicionario al Desierto Blanco

________________________________________
Publicado en la página 7 de la Revista “Antártica”, edición del viernes 29 de abril de 2005. 
Publicación informativa de la Asociación Expedicionarios del Desierto Blanco - Córdoba, República Argentina.

Bibliografías consultadas:

"El Encuestador Cultural" - 22 de febrero de 2004 -
"Antártida Argentina 100 años de Ocupación Permanente"
“Centro de Estudios “Argentina en el Mundo”

Nota: agradeceré cualquier información que me permita conocer el domicilio de la Hija del señor Hugo Acuña, radicada en Bahía Blanca.

Foto de estampilla dedicada al Señor Hugo Acuña por el Correo Argentino.


Bandera que me acompañó en todas mis Patrullas por el Territorio Antártico Argentino - Zona de influencia de Base Esperanza.

sábado, 15 de febrero de 2014

Soberania


2014




22 febrero 110 años

    Argentinos en la Antartida‏.
1904           2014

El sábado 22 de febrero de 2014, se cumplen 110 AÑOS DE PERMANENCIA ARGENTINA ININTERRUMPIDA EN LA ANTÁRTIDA; porque a partir de ese día del año 1904, flamea la Bandera Argentina, en la isla Laurie del grupo de Islas Orcadas, al ser inaugurada la actual Base Orcadas.











Por tal motivo el día 22 de febrero de cada año se conmemora el Día de la Antártida Argentina, instituido por Ley de la Nación Nº 20.827/74  publicada en Boletín Oficial 23.043, que determina que ese día se deberá izar al tope la bandera nacional en los edificios públicos de la Nación y se realizarán actos alusivos a nuestros irrenunciables derechos de soberanía sobre la Antártida Argentina en todos los establecimientos educacionales.  

Hace ya 110 años que los argentinos estamos en la Antártida, de los cuales los primeros cuarenta años fuimos los únicos ocupantes permanentes, hecho que constituye uno de los principales avales de nuestros títulos de soberanía en el área.

Muy pocos son los que saben que el 22 de febrero es el Día de la Antártida Argentina y esto se debe a que en esa fecha las escuelas están en receso escolar y por consiguiente no se enseña ni se difunde esta fecha, como ocurre con otras conmemoraciones patrióticas que están en el Calendario Escolar, las que son recordadas en el transcurso de nuestra vida, porque lo que se aprende de niño en la escuela, difícilmente se olvide; quedando grabado para siempre en la memoria y en los sentimientos.

Nuestro principal objetivo es "promover la difusión y toma de conciencia con respecto a la importancia de la presencia de nuestro país sobre el territorio Antártico", porque "No se defiende lo que no se ama y no se ama lo que no se conoce", a la Antártida Argentina hay que conocerla y amarla, porque es un pedazo más de nuestra patria.
***************************************************
Durante los últimos 20 años, dedicamos particular
 dedicación a este sector tan caro a nuestro sentimiento de Patria, como se ve reflejado en en los archivos de este blog.
Pero poco seria el empeño si termina en una simple referencia histórica, geográfica y de imagenes fotográficas.

Nuestro compromiso:

En la primer semana de marzo de 2014, retoma el aire de Radio Delta 91.9 MHz, por la mañana, el programa Buen Día Noticia, de lunes a viernes, que comparte título con este Blog, y el tema Antártida será troncal, con comunicaciones semanales, con las distintas bases, repitiendo la enriquecedora experiencia del año 2012, donde se rompieron todos los records de comunicaciones radiales de continente a continente, al aire , en vivo, y con experiencias de vida que conforman la razón de la vocación de servicio y patriotismo de todos y cada uno de los integrantes de las dotaciones de las bases argentinas, y el esfuerzo
 titánicos y personal de la emisora por mantener el puente de afecto.

El Director.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Marambio, 44 años de Soberania.


   2013

Conmemoración del cuadragésimocuarto (44) aniversario de la fundación de la

Base Marambio de la Antártida Argentina.

1969 - 29 de octubre de 1969 - 2013
UN HECHO HISTÓRICO PARA RECORDAR.
La Patrulla Soberanía abrió los cielos polares a las alas argentinas.

























Epopeya de trascendencia Nacional, Histórica y Geopolítica protagonizada por Argentinos, que viviendo en pequeñas carpas, en una zona extremadamente inhóspita, contando solo con picos, palas y trabajando con esfuerzo, garra y coraje, abrieron un surco de tierra en el Desierto Blanco para permitir operar aviones de gran porte con tren de aterrizaje convencional, es decir con ruedas.















Base Marambio, hoy.
Así fue como nuestros compatriotas, integrantes de la Patrulla "Soberanía", rompieron el aislamiento con el Continente Antártico.    A partir de entonces se abrieron rutas en sentido transpolar, la Antártida es un pedazo más de nuestra Patria, allí viven familias, nacen Argentinos y se continúa esa obra, con el mismo esfuerzo y sacrificio, que pusieron siempre, nuestros antárticos. 
*  *  *  *  *  *  *  *  *  *   *  *  *  *  *  *  *  *  *  *  *  *  * Aún nuestros verdaderos "milicos gauchos ", tienen muchos cápitulos de historia para escribir.                                       Y en este lugar mucho espacio para mantener viva la historia de sus epopeyas.                                                                        El Director.

sábado, 6 de abril de 2013


          2013



A 43 años del primer aterrizaje de un Hércules C-130 en la Base Marambio .

La Primera Dotación de la Base Marambio (Invernada 1970) habia continuado con las tareas iniciadas por la Patrulla Soberanía en 1969, viviendo en las mismas condiciones precarias; alojados en pequeñas carpas, utilizando solo picos, palas y barretas; prolongando la pista de aterrizaje a 1200 m de longitud.























Con esta capacidad operativa que el 11 de Abril de 1970 aterrizó por primera vez en la Base Marambio de la Antártida Argentina un avión de gran porte Hércules C-130; continuando en forma ininterrumpida, normal y cotidiana la realización de estos vuelos, transformándose la Base Marambio en "La puerta de entrada permanente a la Antártida Argentina"; donde desde Buenos Aires se llega en 6:45 horas de vuelo y desde Rio Gallegos en 3:30 horas.

Para más información, nominas y fotografías al respecto, hacer clic a continuación:
http://www.marambio.aq/primerherculesmarambio.htmlSolicitamos se le de amplia difusión a este hecho historico.
Saluda afectuosamente.
Dr. Juan Carlos LUJAN
Suboficial Mayor (R) FAA (VGM-EDB) 

lunes, 18 de febrero de 2013

2013


22 de Febrero.

Día de la   Antártida  Argentina‏.















Rompehielos General San Martín.


































Rompehielos Almirante Irizar.

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Extractado de Google, y notas Propias

1º  Historia del buque.

Tipo: 
Rompehielos Año de referencia 1954 
Otros nombres: No los tuvo.

Lugar de construcción: Astilleros "Seebeek Yard of Wese A. C.", de Bremenhaven, República Federal Alemana. Forma de adquisición: Contrato de construcción por parte del Gobierno Argentino (Ministerio de Defensa Nacional), y el Astillero Alemán. Costo de la unidad. m$n. 30.284.950 (según decreto N9 71371954).

Datos del buque: Eslora: 85 m. Puntal: 9,85rn. Manga: 18m. Calado medio: 4,15m. Desplazamiento: 5.300Tn. Máquinas: 2 motores diesel eléctricos M. A. N. 6.500 HP. 2 hélices. Velocidad en mar libre: 16 nudos. Combustible: Fuel-oil. Tripulación: 160 hombres (incluyendo pasaje). Armamento-. Varió con el tiempo. 2 Boffors de 40 mm. a cada banda). Tuvo también un montaje doble a proa, Bofors de 40 rnm. pero le fue retirado. 1 avión y un helicóptero. Cubierta preparada para recibir en vuelo a este último. 

En 1960 se le agregó un hangar con capacidad para dos máquinas. Por decreto N9 3193 del 26 de febrero de 1954 se clasificó y denominó al buque como :
"Rompehielos General San Martin.
(B. N. P. 991954). Se incorpora a la Armada por decreto N9 20.795 del 8 de diciembre del 1954 (B. N. P. 414114).


HISTORIAL

1953 Su construcción se dispone por decreto Nº 10.793/53, a los efectos de contar con un buque especial para los relevos en las Bases de las Fuerzas Armadas en la Antártida Argentina, y su concreción -hecho que debe ser aquí públicamente reconocido- se debe al tesón y emnpeño que pone el entonces Coronel D. Hernán Pujato para lograr que el Estado se aboque a la obtención de una unidad tan particular, que pocos estados cuentan.
1954 El 24 de junio de 1954 se bota; el 8 de septiembre se designa oficialmente su tripulación y en octubre del mismo año se recibe, afirmándose su pabellón el 25 de octubre.
Su primer comandante es el Capitán de Fragata D. Luis T. de Villalobos, quien trae la unidad al país desde Alemania, y quien lo conduce en su bautismo a las aguas Antárticas.

1955 Participa en la 19º Campaña Antártica, y en ella, en el verano de 1955, realiza su primera penetración en el mar de Weddell, transportando los materiales con que se construirá la Base del Ejército Argentino "General Belgrano", consistente en una gran casa habitación, un hangar, un depósito, los abastecimientos para dos años, y la dotación de la base misma. Instala esos elementos, al par que un observatorio para medir radiaciones cósmicas. También realiza una serie de observaciones científicas en el área, con material y personal del buque. En el mes de julio, el Capitán Villalobos entrega el comando al Capitán de Fragata D. Héctor V. Iglesias, Producida la Revolución Libertadora del 16 de septiembre, en la cuál la unidad no toma parte, encontrándose fondeada en Dársena Norte, toma su comando a fines de septiembre el Capitán de Fragata D. Luis M. Iriart. Integra el Grupo Naval Antártico que realiza la 201 Campaña Antártica en el verano de 1955/56, zarpando hacia la zona de operaciones en noviembre de 1955.

1956 Bajo el comando del Capitán Iriart, realiza una penetración en el Weddell, relevando y aprovisionando la Base de Ejército "General Belgrano" y en enero-febrero, la Base del Ejército "General San Martin', en Bahía Margarita. Realiza numerosos estudios oceanográficos de todo tipo, y además de personal científico argentino, -embarca al Dr. Williams Reidel, del Instituto Serips de Oceanografla (E. U. A.) y al señor Ordway Manuing, de la Universidad de Columbia (E. U. A.) Regresa a Buenos Aires al principio de abril, recibiendo entonces el pabellón de combate, donación del Circulo de Oficiales de Mar. 
Entra en reparaciones, y recibe su comando, en agosto, el Capitán de Fragata D. Jorge A. Boffi, quien lo alista para la próxima campaña. Zarpa hacia el Antártico en noviembre, integrando el Grupo Naval Antártico en la campaña del verano 1956/57.

1957 Bajo el comando del Capitán Boffi, realiza una penetración en el Weddell, llegando hasta la Base de Ejército "General Belgrano", a la que reabastece y releva. Continúa luego las tareas normales planeadas para ésta, la 21ª Campaña Antárticá, relevando al personal de la Base de Ejército 'General San Martin", en Bahía Margarita, y realizando las observaciones científicas y especialmente oceanográficas propias de las tareas del buque. Regresa a Buenos Aires a fines de marzo, y siempre bajo el comando del Capitán Boffi, se alista para realizar una campaña de invierno -la 22ª Campaña Antártica y probar así las condiciones del buque para actuar en teatro de operaciones en condiciones extremas.

Campaña de invierno Zarpa el Rompehielos en el mes de julio desde Buenos Aires, y se dirige a la Antártida, donde realiza observaciones glaciológicas, meteorológicas, oceanográficas y biológicas, que se resumen en la Contribución Nº 28 del Instituto Antártico Argentino, por parte de su comandante, el Capitán Boffi. Las condiciones son particularmente extremas y duras, lo que no quita que la campaña cumpla todos sus objetivos y regrese a Buenos Aires a fines de septiembre. Toma entonces su comando el Capitan de Fragata. Luis R. Capurro, en- e p trando en reparaciones alistamiento en Dársena Norte, para la campaña del y verano 1957158. Integrando el Grupo Naval Antártico, bajo el comando del Capitán Capurro, zarpa hacia el Antártico en el mes de noviembre, iniciando la 23s' Campaña.

1958 Realiza la habitual penetración al Weddell, a los efectos de reaprovisionar a la Base del Ejército "General Belgrano", y efectuar el estudio de los hielos de la zona, realizando una serie de estaciones batitermográficas y otras observa- cio-nes científicas. Posteriormente opera en Bahía Margarita, aprovisionando y relevando al personal de la Base ¿'General San Martín". En esta misión, en el mes de febrero, un helicóptero tiene una averia, cayendo al agua, falleciendo en el accidente el topógrafo del Instituto Antártico Ar- gentino D. Otto Freystag, el Suboficial Primero Aeronáutico Leónidas M. Carbajal y el Cabo Primero Electricista Pedro Garáy, mientras trataba de rescatar a personal del Refugio "Paso de los Andes", del Ejército argentino. Regresa a Buenos Aires en marzo, entrando en reparaciones en el A.N.B.A., y tomando su comando,en junio el Capitán de Fragata D. Jorge H. Pernice. Finalizado el alistamiento, e integrando la 2411 Campaña Antártica, zarpa de Buenos Aires en noviembre. El 31 de diciembre, efectúa el salvataje de una patrulla naval en Punta Geddes (8 millas del Destacamento Orcadas) en difícil situación.

1959 Efectúa en enero la ya habitual penetración al Mar de Weddell, llevando esta vez a la dotación argentina que'se hará cargo de la Estación Científica Ells- worth, acto que tiene lugar el 17 de enero. Vuelto al Oeste, para el abastecimiento y relevo de la Base del Ejército en Bahía Margarita (Base "General San Martín"), las pésimas condiciones del hielo hacen impracticable el relevo, y luego de dos tentativas sin éxito, se realiza el abastecimiento parcial por medio de helicópteros. Toma el comando en abril, al regresar a Buenos Aires, el Capitán de Fragata D. Antonio Revuelto. Malas condiciones de hielo Se alista y se repara en el A. N. B. A., hasta noviembre, en ue integrando la Fuerza Naval Antártica inicia la 2511 Campaña, zarpando rumbo al Sur, donde encuentra condiciones de hielo fuera de lo normal, que impide la penetración en el Weddell. Presta auxilio al buque Noruego "Polarbjorn", hecho que agradece "Norksk Polarinstitutt' poniendo de relieve el acto solidario . Subsisten en enero las condiciones de hielo adversas, y por ello ni a la Base General Belgrano ni a la Estación Ellsworth, por personal de ambas sin relevo y sin reabastecirniento. En el oeste también imperan pésimas condiciones glaciológicas para aproximarse a Bahía Margarita, para reaprovisionar y relevar la Base General San Martín. Tal maniobra se realiza con helicópteros, cayendo uno al agua, en el accidente se salva personal del Instituto Antártico Argentino. hecho que agradece la sociedad !1 acto solidario del comando ante condiciones adversas, y por ello no puede llegar a la estación Ellsworth, permaneciendo el crecimiento de las condiciones glaciológicas, que impide aprovisionar y relevar al personal .

1960 Es tomado y apresado por un campo de hielos, Es necesario alijar la carga, y logra así zafar, pero 'no sin averías. se flexionan varios cuadernas y mamparos, rompe una pala de la hélice de estribor y tiene otros daños menores. Regresa a Buenos Aires a mediados de marzo, entrando a repararse en el A. N. B. A. Toma entonces su cornando el Capitán de Fragata D. Luis Conzález Castrillón, en abril. Finalizadas las reparaciones y alistada la unidad, inicia la 2611 Campaña, integrando el Grupo Antártico, en noviembre. Encuentra condiciones climatéricas muy favorables, que le permiten llegar a la Base Militar General Belgrano el 28 de diciembre, y a Ellsworth el 31 di ese mes, aprovisionándolas y relevando a su personal.

1961 En enero pasa al Oeste, para relevar y reaprovisionar a la Base Militar "Genral San Martín". Cumplida esta tarea, trabaja en la Isla Robertson en los estudios y tareas preliminares para la instalación de una base militar conjunta,que será la "Teniente Matienzo". Regresa a Buenos Aires en marzo, pasando al A. "N.B. A. a repararse. Toma su comando en abril el Capitán de Fragata D. Fulgencio Ruiz. 
Finalizadas las reparaciones, y el alistamiento da comienzo a la Campafía Antártie 27 11, zarpando al Sur en noviembre. Realiza la penetración al Mar de Weddell, reaprovisionando a las bases General Belgrano y Ellsworth, y da apoyo meteorológico y de supervivencia vuelo al Polo Sur que realiza el Capitán de Fragata D. Hermes Quijada. Weddell, reaprovisionando a las bases de apoyo meteorológico y de supervivencia al capitán de Fragata D. Hermes Quijada.

1962 inicia el al regresando los planes Toma su e Se alista en el   Grupo Naval año 1962 en la tarea de 'reaprovisionar a Buenos Aires en febrero, cumplidas las tareas del año.Su nuevo comando el 1 de marzo el Capitán d en el A. N1. B. A. y naliza as sus rep aval Antártico, como insignia. ,-1 Capitán de Fragata D. Ldas sus reparaciones, pás la Base d las tarea Bahía Margarita que le asignaras ,Atilio Barbador.y a constituir.
 En la campaña 1961/62 se encontró en peligro de ser tomado por los hielos en la isla Robertson, consiguiendo sortear el riesgo. Participa en la campaña de verano 1962/ 63. En enero inicia un viaje de circunvalación al continente Antártico, partiendo desde Bahía Luna hacia el Este, siendo reabastecido en el sector argentino por el "Bahía Aguirre" y el buque tanque "Punta Médanos". 
El 2 de febrero, cuando aproximadamente había cumplido un 30% de su viaje, debe abandonarlo por las extremas condiciones climatéricas y de hielo, regresando al Oeste.

1963 El comando lo ejerce el Capitán de Fragata D. Atilio Barbadori. Visitó en la campaña a "Orcadas", "General Belgrano", "Ellsworth" y "Teniente Matienzo", bases estas a las que reaprovisionó y relevó. Entra en Buenos Aires, dando fin a la tarea, el 2 de marzo. En Buenos Aires, al producirse la revolución del 2 de abril, bajo el comando del Capitán de Fragata D. Jorge E. Zirnmerminann, zarpa hacia la B. N. P. B., transportando personal de diversas dependencias de la Armada, Regresa a Buenos Aires luego del 10 de abril, y pasa a alistarse de lleno para la campaiía de verano 1963/64. 
El 21 de octubre de 1963 zarpa hacia el Antártico, transportando relevos a las bases del Ejército y de la Armada, y los reaprovisionarmentos normales. Regresa a Buenos Aires en noviembre, con el personal relevado, y vuelve a zarpar en diciembre, en nuevas misiones de investigación y transporte de personal y efectos. 
En noviembre, en la Antártida, pierde por accidente un helicóptero S-55 de su dotación, sin que se tengan que lamentar víctimas.

1964 Participa de la campaña del verano 1963164 bajo el comando del Capitán de Fragata Zirnmerminan. Efectúa el relevo de las bases "Matienzo y "General Belgrano" e interviene en las tareas similares de las bases Decepción, Orcadas y Esperanza. 
Visita Ushuáia para reabastecerse, y cumple la programación de investigación científica, regresando a Buenos Aires al promediar marzo. Regresado del Antártico, toma su comando el Capitán de Fragata D. Gonzalo D. Bustamante. Se lleva a cabo a bordo una exposición antártico, en el puerto de Buenos Aires, y en junio la lleva a Rosario, en oportunidad de la Fiesta de la Bandera. Posteriormente, realiza el relevarniento hídrográfico de la costa marítima, al Sur de Golfo Nuevo. Regresando de esta campaña, se alista en el A. N. B. A. para la Campaña Antártica del verano 1964/65, zarpando hacia la Antártida el 10 de noviembre. 
Mantiene el comando el Capitán. Bustamante. 
En el Antártico realiza las siguientes, tareas, Relevo de las dotaciones y reaprovisionarniénto de las bases General Belgrano, General San Martin y Matienzo.

1965 Este año logra salir del Wedde 11 por su lado Occidental (en todas las anteriores penetraciones se navegaba por el Este) en un alarde de capacidad y estudio del comando. 
Por ello recibe la felicitación del Comando en Jefe del Ejército y especialrnente por su colaboración en la construcción del Refugio Cabo Adarns (B. N. P. NQ 30165). A su regreso a Buenos Aires toma su comando el Capitán de Fragata D. José A. Alvarez. 
Zarpa el 20 de octubre rumbo a la Antártída, a participar en la Campaña del verano 1965/66. Soporta muy mal tiempo en el Drake, y opera en Decepción en octubre y noviembre. En puerto Foster tiene 10' C y el 7 de noviembre pone proa al Weddell. Fracasa en un primer intento para llegar a Matienzo, opera frente a Esperanza, y en un segundo intento alcanza a la base conjunta de Alférez Matienzo, a fin del año.

1966 Se mantiene en la zona Antártica, y realiza la penetración del Weddell para arribar a la Base General Belgrano, con éxito. Regresa a Buenos Aires al promediar enero. Toma el comando el Capitán de Fragata D. Roberto A. Aguirre, 
que es además comandante del Grupo Naval Antárlico. Se recorren sus motores eléctricos, enviándose parte de ellos a Alemania, para su reparación en fábrica de origen. Regresados estos, pasa las pruebas de mar y maquinas sin novedad, y completa su alistamiento para participar en la campaiía del verano 1966/67. 
Fue buque insignia de la Agrupación Naval Hidrográfica, comandada por el Capitán de Navio D. julio A. 0. Vázquez, e integrado además por el "Bahia Aguirre", Comodoro Lasserre", "Comandante General Zapiola", "Capitán Cánepa", 'Ushuaia" y las lanchas hidrográficas "Cormorán' y, "Petrel".

1967 En esta Campaña 1966/67 realiza estudios de exploracíón biológica en la zona de Bahia Esperanza, concreta las penetraciones en las bases "General Belgrano,  Teniente Matienzo, recorre el Bellé y inghausen y practica una extensa inspección a faros y balizas y la de los refugios "Capitán Estivariz" y "Cadete 
Guipllochon'. Regresa a principios de marzo a Buenos Aires, donde toma entonces el comando el Capitán de Fragata D. Alfredo C,. Ástiz.  Cambia la fisonomía del buque, al abandonar su pintura gris, y tomar el rojo, para mejorar la visibilidad en la zona Autártica. Es insignia de la Agrupación Naval Hidrográfica. Se alista en el A. N. B. A. para la próxima campaña del verano 1967/68. Zarpa el 3 de noviembre hacia el Antártico, regresando con averías el 18 de ese mes, traspasando su carga al "Bahia Aguirre".
 El 16 de diciembre, ya reparado,  zarpa para el Sur y puede finalizar sus tareas.

1968 Inicia el año en el teatro de operaciones que le es típico, realizando en él las clásicas tareas de investigación y apoyo logistico a las bases conjuntas,del Ejército, Fuerza Aérea y las propias navales. Mantiene el comando el Capitán Astiz. Opera con el rompehielos de la U. S. N. "Glacier", en tareas oceanográficas, patrocinadas por el Servicio de Hidrografía Naval y las Universidades de Connecticut, Miami, Texas y el Instituto Tecnológico de Massachussets. En marzo toma el comando el Capitán de Fragata D. Aldo De Rosso. Pasa a alistarse para su próxima campaña de verano (1968/69) en el A. N. B. A. En la base británica "Efe", Peninsula Antártica, uno de sus miembros -James K. Portwirie- comienza a sufrir una grave dolencia, que el médico y los medios con que se cuentan no pueden resolver. Ante el requerimiento de la Embajada Británica en Buenos Aires, se hace un vuelo sobre la zona -en agosto- interviniendo un DC 4 de la Naval (la máquina 5-T-3) al comando del Capitán de Fragata D. Jorge apoyada por el "Chiriguano' y el "Irigoyen", que deja caer remedios sobre la mencionada base. Como el enfermo no reacciona, se decide el envío del rompehielos para evacuarlo.

Rescate de un enfermo británico. Un avión de la Fuerza Aérea Argentina, con base en Mararnbio -Antártida Argentina- intenta llegar a la base "Efe", destrozándose, pero sin tener que lamentar desgracias personales. Se apresura el alistamiento del 'San Martin", y el propio comandante del Grupo Naval Antártico, Capitán de Navio D. Horacio Ferrari, embarca en él. 
Se zarpa desde Buenos Aires el 9 de agosto, y previa entrada a la B. N. P. B. para embarcar un helicóptero naval, se arriba a la base británica y se logra evacuar al enfermo, el que es transportado hasta Ushuaia, donde un avión de la Fuerza Aérea lo traslada a Buenos Aires. No cabe aqui efectuar apreciaciones sobre la acción brevemente narrada. Nos limitaremos a transcribir dos opiniones de fuente más que autorizadas: La revista especializada inglesa 'The Polar Record", Nº 92, la resume asi: "Operativo de la Armada Argentina en la Península Antártica. un operativo invernal sin precedentes en esas regiones involucraba los consiguientes riesgos de pérdidas de vidas, y equipo muy valioso, además del gasto considerable y la alteración de las actividades. 
Que la Armada argentina aceptara ese riesgo con tanta voluntad es un mérito de ese país y de esa institucion.. Sir Vivian Fuchs, el vencedor del Polo Sur, dijo: "Ruego acepte nuestras sinceras gracias por el rescate del enfermo de nuestra estación en islas argentinas. 
Una campaña invernal de esta naturaleza resulta sin paralelo en la historia marítima Antártica'. (Despacho R.T de Director del British AntarticSurvey). 
Los Capitanes Ferrari, De Rosso e Irigoin, así como el CC. Juan Sidoti, el Teniente de Navío D. Norberto Perossa y el primer Teniente Médico (Fuerza Aérea Argentina - Dotación Base Matenzo) son condecorados por Su Majestad Británica, "en reconocimiento por su acto de arrojo".
Campaña Antártica 1968/69 Vuelto de su campaiía invernal continúa el alistamiento en  la Campaña de Verano 1968/69. Integrando la, Fuerza Naval Antártica zarpa de Buenos Aires 1968 y se traslada al teatro de operaciones de su especialidad En diciembre está en Decepción donde rehabilita el destacamento de la  isla, deteriorado y evacuado por efectos de la erupción volcánica.

1969 Regresado de la Campafía Antártica de Verano toma su comando el Capitan de Fragata D. Alberto Conzález Riesco. Pasa a alistarse y repararse en el A. N. B. A. Zarpa para el Antártico el 4 de noviembre. Realiza parte de las tareas previstas y en el cumplimiento de su tarea, toca en diciembre una roca cerca de Picton, que le produce un runbo en el casco, obligándolo a volver a la B. N. P. B. primero, y a luego, pasando a repararse en el A. N. B. A. (diciembre 1969).

1970 Al iniciarse 1970 continúa en reparaciones en el A. N. B. A.,reparandolo para participar conforme a lo planeado, en la campaiía del verano que cumple sólo parcialmente. Toma su comando en marzo el Capitán de Fragata D. Dantón para alistamiento  y preparación de las tareas del verano 1970/71. Cumple con éxito pruebas de máquinas al promediar 1970, y  completar la carga general para los destacamentos y bases antarticas, Zarpa de Buenos Aires en el mes de octubre, rumbo a Ushuia,  teatro de operaciones antárticas luego, donde se encuentra en noviembre/diciernbre.  veran( una de 1 ellas, sufre una seria averia que le impide continuar

1971 En la campaña del verano 1970/71 opera básicamente en el Weddell, relevando a las dotaciones de Matienzo, Marambio y General Belgrano, y efectuando una carnpaiía de balizarniento, y relevamiento en el Bellinghausen. Efectúa además. las clásicas tareas científicas, de todo orden y disciplinas. Tropieza con condiciones de hielo -extremas, que le hacen emplear 30 dias para unir la B. N. U. con la base General Belgrano (5 diciembre 70, al14 enero 71) la que releva empleando dos helicópteros de la Fuerza Aérea Argentina. Visita nuevamente la B. N. U. en enero, para reaprovisionarse, y continúa operando en el Antártico hasta fines de febrero, regresando entonces a Buenos Aires. Al regreso del Antártico, toma su comando el Capitán de Fragata D. Alberto J. Compte. 

Se alista en la Dársena Norte (Buenos Aires). 
Cambia su aspecto exterior, alternando ahora el -rojo de su obra muerta, con el color blanco, por considerarse que esa combinación es la óptima para el teatro de operaciones en que actúa, y ofrece mejores condiciones de visibilidad, tanto desde el mar, como desde el aire. 
Integrando el Grupo Naval del Comando Conjunto Antártico, zarpa desde Buenos Aires el 8 de noviembre, para cumplir una vez. más con las tareas propias de una nueva Campaña Antártica de Verano.
1972 Se designa comandante al Capitán de Fragata D. Hugo H. Andrade.                     
No se describen en detalle sus siguientes operaciones en los libros de consulta que hemos visto, sólo que en Sept. de 1982 se dispuso su radiacion y venta, que se concretó en 1982 y se desguazó en el Astillero Principe y Menghi en Dock Sud, tras haber navegado casi 400.000 millas con nuestro pabellon.
Seguramente debe haber muchos antiguos tripulantes entre nuestros lectores, a los que agradecería el envio de fotografias del buque o de su vida a bordo y anecdotas e historias, que podrán ser disfrutadas y revividas aquí..

En los 108 años últimos, se sembró "patria" en el
 
Continente Antártico, y fue pellejo y sangre, vida y coraje, alma y pasión de: (perdón)  "milicos gauchos."
Ahora, en una fecha sin clases, para que los niños no pregunten ni se interesen, se festeja un Día de la Antártida Argentina.

Mire a este escriba viejo y aburrido le resultó fácil sacar la cuenta, el día, un día, cuando plantamos soberania durante 39.420 cuadraditos del almanaque- 39.420 días, donde la mirada de Patria de unos cuantos argentinos, pusieron todo lo que no ponen los tipos "gordos", que dictan leyes tan sotretas como ellos.
E
n el cenotafio de la Base Esperanza, quizas alguien ponga una flor de hielo para darle calor de Patria a los que no tienen centimetros de diarios ni   segundos de televisión.   

Mucho menos, cadena nacional. 

El Director . 
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ARA Almirante Irízar



El rompehielos ARA Almirante Irízar (Q-5) (RHAI), perteneciente a la Armada Argentina, fue construido en 1977 en los Astilleros Wärtsilä en Helsinki de Finlandia

El 15 de diciembre de 1978, fue entregado a la República Argentina y recibió el Pabellón Nacional. 
Su madrina fue la señora María Celia Villanueva de Fraga. 
Desde entonces participó año tras año en el abastecimiento de las bases antárticas Argentinas, y de otros países y es el buque insignia de la Fuerza Naval Antártica.

Historia

Fue la construcción N° 420 del Astillero OY Wärtsilä, de acuerdo al contrato firmado el 17 de diciembre de 1975 entre el Director Nacional del Antártico, Contraalmirante (R) Jorge Fraga y los señores Lars Sieren y Pekka Virtanen por el astillero. 

El 30 de diciembre de 1975 dicho acto fue aprobado por el Poder Ejecutivo Nacional (PEN) por decreto "S" N° 4310/75. Su nombre fue impuesto por decreto N° 1652, publicado en el Boletín Oficial el 23 de agosto de 1976

Botado el 3 de febrero de 1978, fue su madrina la señora María Celia Villanueva de Fraga. 

El 15 de diciembre de 1978 se recibió la unidad del astillero, afirmándose el Pabellón Nacional Argentino a su bordo. 

El día de Navidad del mismo año, inició desde Helsinki sus pruebas de mar con tripulación argentina, y el 26 de febrero de 1979 inició su viaje al país, arribando al Puerto de Buenos Aires sin otra escala que Tenerife, España, el 23 de marzo de 1979. 

Su Pabellón de Guerra lo recibió el 9 de julio de 1980, donado por la empresa Tandanor S.A. Apadrina la Escuela N°1 "Bernardino Rivadavia" de Capilla del Señor, partido de Exaltación de la Cruz, provincia de Buenos Aires.

Participaciones destacadas.

Durante la Guerra de Malvinas integró la Fuerza de Tareas 40 junto a los destructores ARA Santísima Trinidad(D-2) y ARA Hércules (B-52) (ex D-1), las corbetas ARA Drummond (P-31) ex (P-1) y ARA Granville (P-33) ex (P-3), el submarino ARA Santa Fe (S-21) y los transportes ARA Cabo San Antonio (Q-42)y ARA Isla de los Estados. El 2 de abril de 1982, día de la recuperación de las islas Malvinas por parte de la Nación Argentina, el ARA Almirante Irízar participa de la "Operación Rosario" realizando el 3er movimiento táctico mediante el envío de buzos tácticos en una operación helitrasportada sobre Moody Brook, a las 4:30, cerca de Puerto Argentino. Luego antes del amanecer el buque comenzó a transportar tropas helitransportadas al aeropuerto y a Mullet Creek

Posteriormente al desembarco hizo de buque hospital hasta el final del conflicto, sin sufrir ataques. 
El 3 de junio de 1982 se dispuso transformar al RHAI en buque hospital, realizándose en menos de 48 h en la Base Naval Puerto Belgrano, dotándoselo de 160 camas de internación, sala de terapia intensiva, quirófanos y otros medios sanitarios. 

Tras la caída de Puerto Argentino el buque traslado al continente, el 18 de junio de 1982 a 420 heridos en el combate a Comodoro Rivadavia, el 22 de junio a ex prisioneros a Ushuaia y el 27 de junio a 500 ex prisioneros a Puerto Madryn.

Rompehielos ARA Almirante Irizar en el Apostadero Naval Buenos Aires

En 2002, fue enviado a un dificultoso rescate del buque de transporte polar Magdalena Oldendorff, que se encontraba a más de 5000 km del puerto de Buenos Aires
La operación fue llamada "Cruz del Sur". 
Dicho transporte polar estaba sirviendo a la base rusa de Novolazarevskaya, y en junio al intentar salir del mar congelado quedó atrapado. 
Primero se acercó el buque sudafricano S.A. Agulhas, que desde 330 km pudo rescatar a gran parte de científicos y personal mediante helicópteros ya que se temía la escasez de alimentos y energía en el buque, que se encontraba expuesto a temperaturas cercanas a los –50 °C. Posteriormente se acercó, el ARA Almirante Irizar, avanzando sobre los 330 km de hielo, aprovisionó al buque con medicinas, combustibles y alimentos. Participó de la acción una experta en glaciología embarcada y un grupo especial de Rescate Antártico del Ejército Argentino que tenía el objetivo de acercarse con motos de nieve y dinamitar el hielo de ser necesario. El ARA Almirante Irizari ntentó varias veces romper los hielos que atrapaban al Magdalena Oldendorff pero se consideró que se debía esperar a que los hielos se fundiesen durante el verano del hemisferio sur.

Entre mediados de la primavera y el otoño, el RHAI participa de las Campañas Antárticas, utilizando la Base Naval Ushuaia(BNUS) como punto de reaprovionamiento propio, se dirige a las bases que las Fuerzas Armadas de Argentina poseen en el continente blanco. 
Reaprovisiona a la mismas, recoge los residuos que produce y traslada al personal de recambio en las mismas. 
Generalmente se establecen distintas etapas en las que el buque regresa a la BNUS a completar su reaprovisionamiento y cruza nuevamente el Pasaje de Drake

En dichas campañas otros buques de la Armada Argentina  participan junto al rompehielos. 

Las bases antárticas son reaprovisionadas mediante el uso de los helicópteros y los dos EDPV (Embarcación de Desembarco de Personal y Vehículos), dotación del buque.

Incendio


El martes 10 de abril de 2007, alrededor de las 19:00 se declaró un incendio en la sala de generadores, al momento la nave se hallaba a 140 millas náuticas (260 km) de Puerto Madryn  con 241 tripulantes a bordo.
El siniestro destruyó primero el sistema de energía (del que dependía el dispositivo de extinción principal), también ardió el hangar donde se encontraban dos helicópteros Sea King
Por lo que al descontrolarse el fuego, obligó al Comandante del buque, el Capitán de Fragata Guillermo Tarapow, a ordenar la evacuación total del buque durante las primeras horas del 11 de abril. 

La operación se completó con éxito cuando a las 6:45 fueron rescatados los últimos náufragos de las 32 balsas salvavidas usadas, reportándose sólo cuatro heridos leves y ninguna víctima fatal.

El rescate

Al rescate acudieron: Scarlet Ibis (petrolero panameño), Magritte (pesquero argentino de bandera uruguaya), y Don Cayetano(pesquero argentino). 
Aunque posteriormente quienes estaban en el "Scarlet Ibis" fueron distribuidos entre los buques pesqueros, ya que el puerto de Puerto Madryn dispuesto para el rescate, no tiene suficiente calado para recibirlo.

El Estado Mayor Conjunto designó a la Base Aeronaval Almirante Zar (en la ciudad de Trelew), como centro de operaciones.

En tanto, la Fuerza Aérea puso a disposición un avión Hércules C-130 con personal profesional, y un Fokker F-28. 

A su vez la Armada Argentina dispuso un Orion P-3, un B-200 Cormorán para sobrevolar la zona donde se encuentra el buque y otro Fokker F-28 para transporte. 
Se ordenó que zarparan las corbetas milísticas A-69 ARA Granville (P-33) y Meko 140A16 ARA Robinson(P-45) y el destructor misilístico Meko 360H2 ARA Almirante Brown que se encontraban en las Base Naval Mar del Plata y Base Naval Puerto Belgrano. 

El destructor fue destacado con dos helicópteros AS-555SN "Fennec" a su bordo, de la 1° Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros. 

Por su parte, la Prefectura Naval Argentina envió un CASA 212 para que sobrevolara el lugar del siniestro, y al guardacostas Thompson para asistir al buque siniestrado. 
Navega hacia la zona el aviso ARA Suboficial Castillo(A-6), con la intención, cuando la meteorología lo permita, remolcar al buque hacia la Base Naval de Puerto Belgrano.

El 12 de abril arribaron los tripulantes del RHAI a Puerto Madryn, de donde partieron a la Base Aeronaval Almirante Zar, y luego en aviónes de la Fuerza Aérea Argentina y de la Armada Argentina fueron transportados a la Base Aeronaval Comandante Espora y a la Estación Aeronaval Ezeiza.

El 13 de abril abandonó momentáneamente el buque su Comandante, el Capitán de Fragata Guillermo Tarapow, que se destacó en el destructor ARA Almirante Brown. 
Luego, con personal técnico de la Armada Argentina, regresó al buque para comenzar las evaluaciones del estado de la nave y apagar los últimos focos del incendio. 
Varios grupos de trabajo ya desarrollan tareas en forma coordinada contra el incendio embarcados en el rompehielos, tras la puesta en servicio a bordo de 4 motobombas que alimentan de agua a dos líneas de mangueras. 
.Con esto se comenzó a enfriar las secciones externas del barco y así intentar extinguir los focos de fuego, al mismo tiempo que tienen planificado que el aviso ARA Suboficial Castillo (A-6) se ubique al costado del RHAI para acelerar el enfriamiento. Una vez controlada la situación podrá establecerse con certeza las tareas de evaluación y su posible remolque.

El traslado

El 14 de abril se iniciaron los trabajos para permitir acondicionar al rompehielos para remolcarlo hacia la Base Naval Puerto Belgrano

El destructor ARA Almirante Brown (D-10), las corbetas ARA Robinson (P-45) y ARA Granville (P-33) y el aviso ARA Suboficial Castillo (A-6) permanecen en la zona del siniestro y continúan con las tareas de recuperación del rompehielos.

Permanecen embarcados en el RHAI, su Comandante junto a treinta hombres de las dotaciones de las Unidades Navales que se encuentran operando en la zona, personal de la Agrupación Buzos Tácticos y del Servicio de Salvamento de la Armada que suman a la operación sus capacidades de rescate y auxilio de personal. 
Las tareas de refrigeración con agua de las secciones externas, posibilitaron el ingreso al interior para combatir o retardar el fuego. 
No existen focos ígneos, por lo que el buque se encuentra controlado y náuticamente seguro. 
Tanto las embarcaciones que operan en las inmediaciones como las personas que trabajan y circulan en las diferentes cubiertas de la nave siniestrada, mantienen cuidadosas medidas de seguridad para evitar cualquier tipo de contingencia. 
Las condiciones hidrometeorológicas en la zona presentan vientos moderados a fuertes, lo que ocasiona olas moderadamente altas en un mar que se encuentra a 11º de temperatura. 

La intención es aprovechar las actuales condiciones meteorológicas favorables para iniciar el remolque ya que el pronostico preve que las condiciones hidrometeorológicas desmejoren hacia la tarde del día domingo.

El 15 de abril, finalmente, se controlaron todos los focos de fuego en el interior del buque. 

En la nave, que continúa controlada y náuticamente segura, se pudo liberar la pala del timón que se encontraba trabada en 20° hacia babor (lado izquierdo del buque) para evitar que ofrezca resistencia durante el traslado que por cuestiones meteorológicas se encuentra demorado. 

Un grupo de treinta personas, incluido el Capitán de Fragata Guillermo Tarapow, permanece a bordo de la nave. 

Entre ellos hay personal de la Agrupación Buzos Tácticos y del Servicio de Salvamento de la Armada. 

En tanto, las unidades enviadas a la zona para apoyar al Irízar, el destructor ARA Almirante Brown (D-10), las corbetas ARA Robinson (P-45) y ARA Granville (P-33) y el aviso ARASuboficial Castillo (A-6) iniciaron su reaprovisionamiento y reabastecimiento desde Puerto Madryn. 

En las próximas horas se sumará al grupo de apoyo el aviso ARA Teniente Olivieri (A-2) para el abastecimiento de repuestos, grupos electrógenos portátiles y grilletes de cadena para complementar el tren de remolque.

El 16 de abril la meteorología complicó la maniobra de remolque del buque siniestrado el cual continúa en su posición, con personal que continúa con las tareas de preparación de la nave para su traslado a la Base Naval de Puerto Belgrano.

 Según un comunicado de la Armada Argentina: 

"Vientos fuertes a muy fuertes de hasta 50 nudos y olas que oscilaban entre 5 y 7 metros de altura complicaron las actividades de preparación del buque". 

Asimismo, el aviso ARA Teniente Olivieri (A-2) se encuentra en cercanías de Puerto Madryn con el abastecimiento de repuestos, grupos electrógenos portátiles y grilletes de cadena para complementar el tren de remolque. 

La Armada Argentina ha recurrido a la empresa de remolcadores y salvatajes (SATECNA)1que puso a disposición el remolcador "Libertador",2 que se encuentra al resguardo en cercanías de la costa en espera de que mejoren las condiciones meteorológicas para sumarse oportunamente a las tareas de recuperación y remolque del rompehielos.

El 17 de abril la Armada Argentina informó que por el "mejoramiento de las condiciones meteorológicas imperantes en la zona de operaciones, los buques iniciaron todos los preparativos necesarios para dar comienzo a las tareas de remolque" del rompehielos. 

Autoridades marítimas solicitaron al remolcador Libertador, puesta a disposición de la Armada, "que se dirija hacia el lugar en el que se produjo el incendio para sumarse a las tareas de recuperación y remolque" del Irízar, dice el parte informativo. 

Apenas llegue el remolcador al lugar se iniciará el armado del tren de remolque, que consta de un conjunto de cables, cabos y cadenas que permitirán el traslado del buque, agregó el comunicado de la fuerza. 

El Aviso ARA Teniente Olivieri (A-2) se encuentra abasteciendo de repuestos, grupos electrógenos portátiles y grilletes de cadena para complementar el tren de remolque, y desarrolla tareas de reaprovisionamiento de las unidades en apoyo.

El 18 de abril se inició el convoy de traslado. 

Lo remolcan el Aviso Suboficial Castillo (A-6) y el Libertador. 
El convoy, al que los marinos llaman "tren de remolque", tiene un kilómetro de longitud y viaja a 5 nudos, poco más de 9 kilómetros por hora. 

La marcha es lenta para evitar que un cambio de velocidades y distancias corte los 800 metros de cables y sogas. El "Libertador" encabeza el convoy enganchado por 350 metros de cable de acero con el Aviso ARA Suboficial Castillo (A-6)

Desde aquí, un guinche de remolque con un regulador automático de tensión arrastra al dañado Rompehielos, enganchado por otros 450 metros de cables de acero y sogas de perlón (nailon muy resistente), cuyos materiales, combinados, amortiguan cualquier tirón. 

Al convoy le faltan 400 kilómetros de viaje. 

Una vez en la Base Naval Puerto Belgrano el "coloso anaranjado" sería reparado en dique seco. 

Fuentes de la Armada Argentina también señalaron que el "tren de remolque se puso en marcha el martes, alrededor de las 20, gracias al buen tiempo". 
Los remolcadores, el Irízar y tres embarcaciones más de apoyo partieron del lugar del incendio, a unos 250 km al este de Rawson, en la provincia de Chubut y casi sobre el meridiano 62º. 

En una ruta calcada sobre ese meridiano, que también atraviesa la Base Naval Puerto Belgrano, el tren de remolque encaró viaje al norte

"Pero, al mismo tiempo, se aproximaban a la costa y a la tarde se encontraban a unas 110 millas (unos 220 kilómetros) al este de Punta Delgada, en la Península Valdés", comentaron también. 

El viaje de remolque comenzó con el apoyo de las corbetas ARA Robinson (P-45) y ARA Granville (P-33) y del aviso ARA Teniente Olivieri (A-2), y se sumó luego el destructor ARA Almirante Brown (D-10). 

Desde esta embarcación y también desde las corbetas operan los helicópteros, que abastecen a la treintena de hombres que permanecen en el rompehielos. 
A bordo del Irízar, el Capitán de Fragata Guillermo Tarapow comanda efectivos de diferentes unidades, como así también de la Agrupación Buzos Tácticos y del Servicio de Salvamento de la Armada.

El 19 de abril se continuó con el traslado del buque hacia la Base Naval Puerto Belgrano con inmejorables condiciones climáticas que permitieron desarrollar a todo el convoy una mayor velocidad a la estimada a inicios de la tarea.

El 20 de abril la nave se encontraba, pasado el mediodía, aproximadamente a 40 millas (72 kilómetros) de dicho asentamiento naval. 

Al acercarse a su destino, el tren de remolque conformado hasta estos momentos por el Aviso ARA Suboficial Castillo (A-6) y el Remolcador Libertador, fue reemplazado por remolcadores de puerto que facilitarán su ingreso a la Dársena de Puerto Belgrano. 

Asimismo, el destructor ARA Almirante Brown (D-10), las corbetas ARA Robinson (P-45) y ARA Granville (P-33) y el aviso ARA Teniente Olivieri (A-2), continuaban navegando en las cercanías en apoyo del Rompehielos. Finalmente, pasadas las 21 el ARA Almirante Irizar (Q-5) hizo su ingreso a la Base Naval Puerto Belgrano

"Nadie quiere lo que no conoce, nadie defiende lo que no ama, nadie da lo que no tiene. 

Nosotros lo defendimos, porque también lo amamos y todos lo que están aquí, cualquiera de los presentes, tiene lo propio para ganarle al fuego y sacar ese 85 por ciento que pudimos rescatar", sintetizó el Capitán de Fragata Guillermo Tarapow al desembarcar del buque que comanda. 

Por su parte, el segundo comandante del Irízar, el Capitán de Fragata Luis Isidro Romero -estuvo a cargo del salvamento de la tripulación y de los pasajeros la noche del incendio- también mostró su satisfacción. 

"Estamos orgullosos de pertenecer a este grupo humano, que con notable entrega, arrojo y subordinación permitió que éste fuera el resultado", describió.

Reparación.


En el astillero Tandanor (2011)
La reparación y modernización del buque, fue adjudicada al consorcio argentino-español encabezado por Sener, que lo realizó en el astillero Tandanor de Buenos Aires, con inicio de las obras previsto para noviembre de 2009, para finalizar con pruebas en hielo en octubre de 2011.

En agosto de 2010, fueron retirados los motores, concluyendo de esta manera las diez etapas de desguace de las zonas afectadas previstas, con un total de 500 toneladas retiradas.

Por los plazos que se manejan en el astillero, se espera que la Armada pueda operar de nuevo el Irízar en la campaña antártica de 2012-13. 

La expectativa se centra en que, línea de mantenimiento mediante, el rompehielos Irízar se mantenga en servicio al menos 30 años. 

Y si bien pasaron cuatro años desde el incendio, el avance empezó a notarse en los últimos meses.

Los trabajos se extendieron más allá de las reparaciones, incorporándose modificaciones importantes en la nave: cambio de motores y generadores por otros nuevos de mayor potencia, aumento de la capacidad de transporte de personal de 245 a 313 plazas y aumento del área dedicada a laboratorios de investigación, de 74 a 415 m².

Otras especificaciones:
Velocidad económica: 14 nudos.

Capacidad de navegación continua sobre hielo: hielo de hasta 1 m de espesor.

Capacidad por embestida (retroceso, avance y posarse): hielo de hasta 6 m de espesor.

Desembarco y Lanchas: 2 lanchas hidrográficas, 2 EDPV, 1 lancha Harding, botes neumáticos